Reflexiones en voz alta

Empecé haciendo fotografías por diversión pero pronto me di cuenta de que mis gustos personales no tenían nada que ver con lo que retocaba y que tenia que dejarme de estereotipos sociales y ajustarme a las necesidades de los clientes. Aún y así intenté conservar siempre mi estilo natural o naturista como dicen algunos y de esta forma seguir disfrutando de este maravilloso arte.

Tenéis que tener presente que si después de estar sentados seis horas retocando una fotografía os dais cuenta que no os gusta procesarlas, debéis buscaros otro trabajo o alguien que lo haga por vosotros ( un retocador) porque sino no va a salir vuestro trabajo y el cliente se molestará. El retoque es algo que te tiene que gustar, es como cocinar, o te gusta o no te gusta. Si no respiráis lo que hacéis, no vais a llegar a ninguna parte. Los fotógrafos que piensan que con tener una modelo preciosa o una buena idea van a sacar buenas fotos están completamente equivocados si el resto del tiempo lo dedican a mirar coches o películas taquilleras. Un fotógrafo tiene que vivir por y para la fotografía.

Por más que uno tenga la idea de pasar 3 horas retocando, si ese trabajo necesita 10 horas, hay que trabajar esas 10 horas. Hay una frase que se toma muy a la ligera y que reza “promete menos y entrega más”. No hay nada más real en el ambiente de la fotografía que eso. Si eres fotógrafo y tu precio promete diez fotos retocadas, entrega 12 o 15. Yo he trabajado fines de semana, días festivos y hasta cinco horas seguidas de sesión para entregar un trabajo que prometía 90 minutos de sesión fotográfica y 5 fotos retocadas, intenta siempre trabajar más de lo prometido. Eso es lo que mantiene a un profesional siempre con trabajo y con peticiones de sesiones.

Como dice Omar Josef “lo que hago yo en Photoshop lo puede hacer un mono entrenado” sobre la famosa frase de Ansel Adams de que “no hay nada peor que la imagen nítida de un concepto borroso”. Hay muchos fotógrafos que sacan fotografías técnicamente perfectas y a la vez tremendamente aburridas, y hay mucha gente que retoca y lo hace todo bien… pero eso es todo, no hay nada más en esa fotografía. Yo como dice Omar, los llamo monos entrenados para hacer siempre lo mismo, porque toman fotos, tocan teclas y nada más. Lo más importante para cualquier artista, más que conocer la técnica, es expandir sus ideas.

Me sorprende la cantidad de fotógrafos que hace 20 años que se dedican a esto y no tienen ni idea de lo que es la teoría del color. No entiendo como esperan producir algo que genere placer al cerebro ajeno si no saben el funcionamiento básico de la imagen. Para mi es mucho más importante que un fotógrafo o retocador entienda de teoría del color que no que entienda como funciona Photoshop. Podemos hacer una foto aceptable de una mala fotografía, pero nunca una foto excelente si la fotografía no es buena.

amaia

Lo que hace cualquier “plug-in” que se vende en el mercado se puede hacer manualmente y no lleva tanto tiempo como muchos se piensan. Si uno sabe lo que hace, esas acciones o curvas son completamente innecesarias. Se supone que cuando retocamos una foto estamos creando algo único, y que si utilizamos acciones que imitan efectos, entonces lo que estamos creando deja de ser nuestro. Creo que cada toma debe tratarse por separado y tenemos que tener una imagen clara de lo que buscamos en el resultado final en cada una de ellas. Hay procesos que podemos automatizar, pero utilizar acciones, curvas de otros o plug-ins comprados para todas nuestras tomas estamos dejando de aprender como conseguir un resultado para dejar que alguien lo haga por nosotros, con lo cual cuando queramos recordar como se hacía es muy probable que se nos haya ido de la memoria. Yo aconsejo tratar cada toma de forma diferente, sólo en caso de editoriales debemos intentar que todas las tomas tengan un procesado parecido.

La gente se agarra a palabras como “talento” o “suerte” y en realidad cuando hablas con personas que tienen éxito en su trabajo te dicen que ni la suerte ni el talento existen. Nadie tiene talento de nada cuando empieza, la suerte no existe. Tienes que romperte el culo (perdón por la expresión). Da igual que hagas fotografía, pintura, música, escritura… Si no estás todo el día haciendo y viviendo por y para la fotografía no esperes llegar a nada. No hay término medio. Nunca es suficiente. Para mi, uno no nace con un determinado talento, la habilidad y la técnica se desarrollan basándose en una inteligencia natural que se tiene o no se tiene, y luego, todo pasa por la cultura que se consume. Si uno consume basura, produce basura. Si consumes calidad vas a producir calidad.

cine y vicky

A mi me hace gracia cuando veo un fotógrafo que dice que es lo suficientemente bueno para que le paguen esta cantidad o la otra. Sin mirar su portafolio ya se que esa persona no va a llegar a nada, porque cualquiera que piense que el mercado lo define él, está equivocado. Uno no define su precio ni su calidad en el mercado, sin embargo si es tan valioso como diga el mercado. Es decir, si cobro 50 y tengo demasiado trabajo, entonces cobro 60, si sigo teniendo demasiado trabajo cobro 70. El mercado personal lo define el mercado general. Hay quien lleva 15 años en esto y no logra que un cliente le pague lo que pide por una sesión.

Reflexiones en voz alta es una entrada en mi bloc extraída de conclusiones de grandes retocadores como Omar Joseff o Natalia Taffarel y de grande fotógrafos como David Pullum o Toby Keller. Como dijo alguien una vez: “La luz al final del túnel, es siempre la del tren que viene de frente“. Os dejo un vídeo corto llamado de “The Next World” de Criss Weiner, y que será la temática de una de mis próximas sesiones de desnudo (tarda entre 10 y 15 seg en empezar). Saludos y gracias por seguirme.

 
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