Como destrozar un retrato

Quiero dejar muy claro que este artículo no va dirigido a nadie en concreto y a todos en particular. Llevo años intentando aprender lo máximo posible de retoque fotográfico y aun no he aprendido nada, pero de vez en cuando me topo con fotografías que yo hacía cuando empezaba, abusando del retoque o creyendo que ese retoque favorece a la fotografía. Lo malo no es hacerlo cuando empiezas, todos hemos creído que cuanto más retocamos mejor queda la fotografía, craso error, cuando más retocamos a menos que seamos unos expertos, vamos destruyéndola, decía, lo malo es continuar haciéndolo después de mucho tiempo retocando.

Yo no soy más que nadie, mejor dicho, estoy a años luz de muchos fotógrafos, aunque creo sin llegar a ser pedante, que también hay otros que están a años luz de mi. Y me pregunto… ¿Porque no han mejorado con el paso del tiempo?. La respuesta es muy sencilla, o bien no les interesa lo más mínimo la fotografía de retrato sino unas piernas bonitas, o bien son puros aduladores y se creen mejores que todos los demás, o bien nunca se han preocupado de mejorar su técnica. En cualquiera de los tres casos ninguno de ellos le apasiona ni ama este arte.

Quizás por todo lo comentado y por si alguno se da por aludido he decidido publicar estos consejos que espero os ayuden a entender que las fotografías se intentan hacer lo más perfectas posibles con la cámara para no destrozarlas posteriormente en la edición (vaya por delante que no considero el retoque o la edición malos compañeros de viaje). Ya sea por desconocimiento, falta de habilidad o por simple mal gusto suele ocurrir que muchos de los retoques que hacemos para intentar adecentar nuestra fotografía producen exactamente el efecto contrario, destrozarla y afearla hasta límites insospechados.

Aquí me he propuesto compilar algunos de los innumerables errores que comentemos (si he dicho cometemos, yo me incluyo en el paquete) la mayoría de nosotros y que contribuyen a arruinar estrepitosamente una buena fotografía. (He decidido usar siempre la misma en todos los retoques erróneos, una fotografía que no es ni mucho menos perfecta de Ingrid Morales – instagram – una de mis mejores y más bellas modelos con la que llevo trabajando ya hace algunos años, espero que no le moleste los destrozos que le ocasiono a su bello rostro.


0.- Fotografía original:
 Esta es la fotografía original donde se han editado los colores y algunas manchas de piel, yo creo que no necesita nada más, el cabello que sale de la capucha para mi le da dinamismo e indica que hacía viento. Evidentemente cada uno de vosotros le encontrará mil y un defectos, pero aquí no tratamos de si está bien o mal tomada una fotografía, si no de los retoques o ediciones que abundan en la red y no son del todo acertadas.
original

1.- HDR (High Dynamic Range): El HDR es una de las técnicas más recurrentes de la fotografía digital. Una impostura que, aunque puede hacerse con cierta elegancia, la mayoría de las veces da como resultado imágenes más bien excesivas y pasadas de vueltas. Yo no utilizaría jamás un efecto de paisajes para retrato, pero es mi opinión.
hdr

2.- Los Filtros: Un poco en la misma onda que los HDR extremos están los inefables filtros pictóricos de Photoshop, esos efectos de dudosa utilidad que convierten nuestra fotografía en algo parecido a una pintura al óleo, un dibujo al carboncillo o incluso un grabado sobre mármol. Una de esas cosas que cuando las descubres parecen la mar de divertidas y al cabo del tiempo las aborreces infinitamente.
filtros-de-photoshop

3.- Las decoloraciones: Sin duda uno de los recursos fotográficos de los que más se ha abusado en los últimos tiempos y con el menor sentido. Que sí, que Spielberg lo usa en “La lista de Schindler” y queda estupendo, pero… ¿Hay que hacerlo continuamente y sin que ni la fotografía ni lo que se quiere contar con ella lo pidan?
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4.- Los enfoques: ¿Que la foto ha salido un poco movida? ¿Que resulta que el foco está en la pared del fondo y no en la cara de la modelo? Nada que una buena dosis de máscara de enfoque no pueda arreglar… aunque al final los contornos de la imagen parezcan grabados con cincel en un trozo de granito.
excesivo-enfoque

5.- Los contrates: Otro de los típicos errores que cometemos los usuarios neófitos de programas de edición como Lightroom: subir el contraste de las fotos como si no hubiera un mañana. Claro que una foto bien contrastada muchas veces queda mejor que una con la luz plana, pero hay que tener un poco de mesura. Si queda algún punto intermedio entre las luces y las sombras, tampoco pasa nada.
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6.- Los viñeteos: La era de las aplicaciones fotográficas también ha traído consigo la moda del viñeteo, es decir, ensombrecer o aclarar los bordes de la imagen para darle un toque retro o vintage. El problema, una vez más, está en el exceso, porque no a todas las fotografías les va bien este recurso. Abundan últimamente tanto los bordes oscurecidos que al final uno tiene la sensación de que sufre de cataratas.
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7.- Los marcos: Delimitar la foto con una fina línea o incluso colocarla entre franjas blancas puede ser un buen recurso, pero hay marcos que eclipsan a la propia imagen. Con sombras, con cenefas, con los bordes redondeados, con líneas de diferentes grosores, imitando un negativo fotográfico… Hay centenares de posibilidades y casi ninguna de ellas contribuye a mejorar la fotografía sino más bien a que nadie se fije en ella. Mejor reservar los marcos para el mundo analógico: en el Ikea los hay monísimos y muy baratos.
meterle-marcos

8.- Las firmas y marcas de agua: Es totalmente comprensible que los fotógrafos quieran preservar su autoría con una firma o marca de agua en todas y cada una de sus imágenes. Pero, francamente, ¿Merece la pena estropear una bonita fotografía para conseguir eso? No hay nada más molesto que esas marcas de agua que atraviesan la imagen de lado a lado o que se reparten por todo el perímetro de la foto a modo de mosaico, tapándolo todo. No hacen falta tantas precauciones: nadie va a querer robarnos esa foto, y si lo hace para ello está la justicia. Además piensa que con el paso del tiempo si vas mejorando tus fotografías, igual ni te interesa que esa fotografía de hace 10 años lleve tu nombre impreso en ella.
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9.- Los títulos y frases: No queramos darle más trascendencia a nuestras fotografías que la que realmente tienen. Usar títulos demasiado pomposos, poéticos o elaborados la mayoría de las veces solo contribuye a crear falsas expectativas. Todo a su tiempo. Primero hay que aprender a hacer fotos, a hacerlas muy bien, a darles un sentido. Luego ya nos dedicaremos a endulzarla con pies de foto trascendentes, si fuera necesario.
titulos-y-frases

10.- Salvar lo insalvable: A veces una foto no da para más. Si hay cabellos, si tiene un ojo más cerrado o si está desenfocada, no merece la pena intentar salvarla a golpe de edición. Es mejor asumir nuestro fracaso que acabar con una imagen destrozada y de aspecto totalmente irreal. Que nadie se lamente por no poder aprovechar una imagen: la mejor fotografía siempre está por llegar… o así debería de ser.
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11.- Desenfoque gausiano
A la mayoría nos gusta dejar la piel de la modelo perfecta, pero a veces algunos se pasan con el desenfoque gausiano. Hay una técnica llamada separación de frecuencias que consigues una piel decente sin necesidad de quitarle la textura a la misma.
gausiano
Es tan necesario que nos digan como hacer bien las cosas, como también como no se deben hacer !!!  Espero que os haya gustado este artículo. Compartirlo si así ha sido y comentar que os parece. Un saludo y un abrazo.

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