¿Qué es real y qué es mentira?

¿Cuanto tiempo hace desde la última vez que viste a una modelo al natural en la portada de una revista? tic, tac, tic, tac… El famoso programa Photoshop ha incrementado su uso cada día más y se va superando. Un retoque de cintura, un aumento mamario, unos labios más carnosos… bienvenido al mundo antinatural donde las modelos, famosos, políticos, etc, exigen verse mejor y que se actue mágicamente sobre sus imperfecciones carnales. Borrar arrugas, reducir cintura o nalgas, poner una piel lisa y firme, un arduo e intenso trabajo con el fin de que el cliente se vea con un estereotipo perfecto.

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El paso del tiempo en el cuerpo, es inexorable, y poner a la humanidad en contra de la naturaleza es desafortunadamente el camino del mercado. Evocando esa madrastra hostil del cuento de “blancanieves” existen pocas mujeres que no sientan celos y envidia del cuerpo y piel de las youngers (jóvenes) y en un deseo compulsivo de mantener la juventud eterna, se dejan retocar con una máquina del tiempo llamada Photoshop.

Para ser exactos, más del 80% de las imágenes publicadas de retocan, normalmente son los fotógrafos o las empresas interesadas las que deciden manipular una fotografía, sin ir más lejos, hay una cantidad inmensa de personalidades que exigen antes de una sesión y por adelantado que se use Photoshop en claro ejemplo del miedo que tienen a exponer sus cuerpos y caras sin trucos.

Como estrategia de marketing, varias empresas se han aprovechado de este auge para reemplazar el Photoshop por mujeres reales, entre ellas la revista “Brigitte” la más vendida de Alemania que ha dicho “vamos a mostrar mujeres reales”, aplaudo esa iniciativa y sobre todo la de la modelo Lizzie Miller quien salió desnuda, mostrando que una modelo también tiene arrugas… y hermosos pliegues en la barriga.

A pesar de la manipulación fotográfica de las modelos y de las consecuencias directas en el ideal estético de quien las recibe, no puedo afirmar si Photoshop es un soporte negativo o no en la era digital. Este software y muchos otros contribuyen con excelentes opciones técnicas a optimizar el trabajo de los profesionales con el ajuste de brillo, color, enfoque y calidad real de la toma. Del mismo modo lo alarmante aparece cuando la influencia de su uso distorsiona la realidad y aparecen enfermedades como la bulimia o la anorexia.

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La conocida modelo de Madrid, Nieves Alvarez ha manifestado recientemente que “ahora estamos todas mucho más relajadas con el Photoshop, que es una muy buena aplicación, pero a veces se hace un excesivo uso y nosotras no somos muñecas de porcelana”. Las fotografías retocadas deberían ir acompañadas de un aviso “fotografía en la que se ha modificado la apariencia fisíca de la persona”.

Me pregunto que pasará con los cirujanos plásticos o las clínicas de liposucciones si esto sigue así. O son parte interesada promoviendo en su consulta este tipo de revistas para que el cliente diga quiero unas nalgas, una nariz y unos labios asi… Estamos entre el Yin y el Yan.

Como digo yo siempre a mis clientas: “Photoshop es de Adobe y no del Vaticano, así que milagros los justos

Un saludo.

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